31 dic. 2011

UN DIA COMO HOY

En un día como hoy, mi memoria se traslada al viejo lar de nuestra infancia, al hogar circuncrito de nuestra amplia casa de puertas siempre abiertas, y al hogar extendido de nuestros pueblos de Acarigua y Araure. Mi recuerdo más constante es el de la cordial acogida que siempre encontrabamos en los hogares de nuestros amigos. En el centro de todo, LA MADRE. A algunas de ellas las recuerdo como rocas, como a mi propia Meche, el amor de mis amores, invulnerables a las precariedades del dia a día; a otras queridas semblanzas maternales las recuerdo como hormiguitas laboriosas, otras como afectuosas maestras cotidianas, en fin, todas empeñadas en una sola voluntad para que nuestro pasaje por esa etapa de la vida fuera mejor, más fructífero, más prometedor, más seguro. Cuando vi aparecer en nuestro oficio de Acción de Gracias, a mi querida Doña Carmen, dispuesta a hacerse presente, bajo la cariñosa custodia del Catire y del Pelón, pero por sus propios medios, me sentí muy conmovido; de alguna manera la vi en aquel momento como una representación de las madres de todos.

En la paz de estos dias he recurrido a lo que es más precioso: a la lectura. De repente me reencontré con un viejo poema de Maurice Sceve, en uno de cuyos versos llama a un caro amigo ‘une âme gentille’. Me pareció inmediatamente que esa delicada frase traducía mi impresión de la viva presencia de Doña Carmen de toda mi infancia y juventud: suave, dulce, discreta, un alma gentil… Dios nos la bendiga.

Esa presencia esencial de las madres en nuestras afortunadas vidas traduce mejor que cualquier otra vivencia la promesa del Señor Nuestro Dios: HE AQUÍ YO ENVÍO MI ANGEL DELANTE DE TI PARA QUE TE GUARDE EN EL CAMINO, Y TE INTRODUZCA EN EL LUGAR QUE YO HE PREPARADO.
Éxodo 23.20

A los felices pocos…
Que el próximo año, la bendición de Dios Todopoderoso y la infinita bondad de la Madre de todos, nuestra Santísima María de Coromoto les preserve, queridos hermanos, de todo mal y les de la paz y la riqueza espiritual de los bienaventurados.

Juan Jacobo Escalona
31 de diciembre de 2011

1 comentario:

  1. Gracias Juan Jacobo por plasmar con palabras el sentimiento (creo que general)que produjo en nosotros la precencia de la Sra. Carmen en la iglesia de Araure. Felicitaciones por tan acertado comentario. Debo decirte: "Hijo de tigre, pintito"

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